Lüderitz se carga el mito de África PDF Imprimir E-mail
Lüderitz no responde a la típica imagen que se tiene de ÁfricaLlegamos por fin a Lüderitz. Nos habían hablado de una ciudad fantasma perdida en medio del desierto y al borde de la zona prohibida de Namibia (Diamond Restricted Area). Decían que los diamantes los recogían de la superficie, estaban a simple vista... Kolmanskoppe solía ser una ciudad minera, pero desde 1956 está abandonada, ya no vive nadie allí. Ahora la sustituye otra más al sur. Curiosa ciudad abandonada, semihundida en el desierto.

Pocas cosas más interesantes hay en Lüderitz. En realidad quise salir de ahí desde el principio, rumbo al Fish River Canyon, el segundo cañón mas grande del mundo (es fácil saber cuál es el primero...) pero una por culpa de una votación nos quedamos dos noches en vez de una en esta aburrida ciudad. Cosas de la democracia.
Leer más...
 
Sossusvlei: ni agua ni gasolina PDF Imprimir E-mail
El colorido de las dunas en Sossusvlei es impactanteEl desierto desde el cielo se ve fascinante pero hay que pisar sus arenas, y qué mejor que las dunas mas conocidas: Sossusvlei, en el Namib Desert, es el desierto más antiguo y con las dunas más altas del mundo. Son altas, rojas y perfectamente recortadas por el viento, sólo deformadas por nuestras pisadas al andar sobre ellas. Ausencia completa de cualquier tipo de vida, dicen que aquí sólo habita el payaso del namib, es un pequeño lagarto que levanta las patas simultáneamente para evitar quemárselas por las abrasantes arenas expuestas constantemente a los rayos del sol.

Estamos en invierno, pero no creo que el payaso del Namib haga distingos invierno-verano. Pequeña pateada de quince minutos, a Deadlei, ¿dónde estamos?, ¿en Marte?. Un lago completamente seco lleno de árboles muertos rodeado de dunas rojas enormes y perfectas. Se trata de un paisaje realmente desconcertante y al mismo tiempo bello y sobrecogedor. Da la sensación de que todo parece normal aquí. En esta zona del planeta pueden pasar perfectamente dos años sin llover, por lo que abundan lagos y ríos secos. La mayoría de los cauces de estos últimos ni siquiera llegan al océano.
Leer más...
 
Todo puede pasar en la Gran Manzana PDF Imprimir E-mail
Escrito por Juan Carlos Mateos   
El protagonista en las calles de NYCMi estancia en Nueva York con mi amigo Sergio me dejó muchas imágenes y momentos. Por ejemplo, estas dos anécdotas: estábamos para cruzar un semáforo, se pone en verde para los peatones, y cruzamos y resulta que hay una chica que se queda en medio del paso con unos auriculares de estos que vemos en las películas de teenagers y la muy ‘jodida’ empieza a bailar, ya, con el rojo para ella, imagínense el pitido de los coches.

Y otra perla seria, y de esto debemos aprender: íbamos calle arriba con mochilas y maletones incluidos, y  ¡NOS ADELANTA UNA SEÑORA DE UNOS 70 AÑOS! ¡Y nos comenta si nos puede ayudar con el peso de las maletas! Sobran los comentarios. 
Leer más...
 
La tortilla, no tan francesa PDF Imprimir E-mail
Astérix y Obélix, dos franceses muy comilonesEl personal no avezado con los fogones suele refugiarse en la tortilla francesa como una de sus grandes creaciones, puesto que no requiere de una gran destreza. La France es un país que destaca por su gran refinamiento culinario, aunque no está excesivamente claro que esta tortilla sea originaria de allí. En realidad se trata de una comida que ha acompañado als er humano desde la prehistoria y de la que se han encontrado alusiones en culturas muy diversas y distantes en el globo.

En el extinto Imperio Persa se comía y mucho un precedente de la actual tortilla de hierbas kookoo, un clásico en el actual Irán. En la América pre colombina existían a la par las tortillas de huevo y de maíz. Ambas resultaban muy populares por ejemplo en los tianguis o mercados de la ciudad de México-Tenochtitlan. En la cultura occidental encontramos la pista en el célebre libro de receta De re coquinaria, donde se hace expresa alusión a la Ova spongia ex lacte, una tortilla de huevos con leche.
Leer más...
 
Powered by Joomla World.
China o el origen de todas las cosas PDF Imprimir E-mail
Panorámica de la majestuosa gran muralla chinaTras un viaje de regreso de más de cuarenta horas y un aterrizaje de emergencia en Moscú (con kazas rusos incluidos), he vuelto ya del país en el que se fabrican todas las cosas que tenemos. No he sentido el embrujo de Shangai ni he estado cincuenta y cinco días en Pekín, pero he vivido mil aventuras y decenas de anécdotas. China es un país lleno de contradicciones. Profesan el budismo y la meditación y el que menos trabaja catorce horas diarias. Hablan de la armonía del entorno y la belleza, y escupen, eructan y otras cosas sin pudor allí donde van.

Son 1.300 millones de ellos, y sólo he visto a una mujer embarazada. Tienen una gran cultura gastronómica, y no he visto a ningún chino gordo, en serio. Pero es sorprendente. Inventan leyendas, todo el país está plagado de cosas que, si las tocas, te dan longevidad (según esto, viviré al menos doscientos años) y ponen nombres cursis a los lugares ('el lago de las tres pagoditas reflejadas en la luna', ¿a quién se le ocurrió ese nombre?). Los chinos son feos. Ellas son más atractivas y llevan un look a lo ‘hello Kitty’ muy alegre que me encanta.
Leer más...