Las hienas causan canguelo en el Moremi PDF Imprimir E-mail
Botsuana
Una hiena devora un cadáver con varias alimañasDespués de buscar por todas las agencias para arreglar un safari en Moremi, todo estaba fullybooked... Por fin encontramos a un negro que nos lo organiza (mucho más barato de lo que ofertan aquí las grandes empresas que tienen sus propios campamentos). Sucede que por acampada libre dentro del parque, los negros nativos de aquí son los únicos autorizados para hacerlo. El gobierno les da facilidades.

Fue un gran acierto: resulta más arriesgado, pero no hay duda de que lo vives más que en los campamentos. Kensen es nuestro guía, antes de irnos a la tienda de campaña a dormirnos comenta que las hienas se pasan todas las noches buscando restos de comida. Efectivamente, nos despiertan unas cuantas veces por la noche, Kensen se levanta y las ahuyenta con piedras. No hay quien duerma, estamos cagados...

Segunda noche: a las hienas ya estábamos acostumbrados, pero a que los leones merodeen tranquilamente... la sensación es impresionante, los escuchas rugir perfectamente durante toda la noche, pero tienes la tranquilidad de que no suelen acercarse demasiado. Al menos eso dicen. Kensen puso antorchas alrededor de las tiendas, al día siguiente nos comenta que los leones no se acercaron a menos de 50 metros… ¡qué tranquilidad!, la verdad es que parecía que estaban a un metro.

Un mapa que ubica la situación del Parque MoremiYo me preguntaba cómo lo estaría pasando mi amigo Alejandro en la otra tienda. Él dormía solo porque todos los días jugábamos a los chinos la mejor habitación de hotel, el peor asiento en un autobús, incluso la ruta atomar… Nadie quería dormir sólo, pero al ser cinco personas, alguien tenía que hacerlo. Fueron unos chinos muy duros. Sin embargo, pasar una noche en Moremi es diferente, te despiertas varias veces, rugidos, aullidos, risas entrecortadas, hipopótamos (¿qué hace el hipopótamo?) y si no, la mano de mi amigo Jorge agitando mi brazo y diciéndome incorporado en su cama con los ojos en pánico: "¿has escuchado eso?". Pues claro que lo escucho, lo voy a escuchar cada vez que me despiertes...

Al principio no me hizo mucha gracia, dormir no es fácil aquí, pero mientras estás despierto, estás disfrutando, sientes entre miedo y felicidad, tanta felicidad, que al final se lo tuve que agradecer.Para terminar dimos un paseo en barca por el Delta del Okavango, el Deltainland más caudaloso del mundo, muy relajante para nosotros, apasionante para cualquier amante de pájaros.

Víctor García Montes

Comentarios (2)Add Comment
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joe
octubre 27, 2010
Votos: +1
...

qué envidia estas aventuras en áfrica. me parece una buena idea arriesgar y acampar en moremi

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marcos
enero 20, 2014
Votos: +0
marcos y karlita

Lo que mas deseo del mundo es que mi niña vuelva conmigo a Sevilla

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