Puerto Maldonado: vida en la jungla peruana PDF Imprimir E-mail
Perú

Hermosa plaza de Armas de Puerto MaldonadoLa manera más cómoda de viajar de Lima a Puerto Maldonado (Perú) es por vía aérea, así que temprano en la mañana partimos del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, Nilda (mi hermana), Jael y Yo.

Después de una hora, se hace escala en Cuzco y nuevamente partir en viaje de una hora más a Puerto Maldonado. Todos los vuelos son así, de dos horas por la escala.

Cuando uno baja del avión, ya se siente su alta temperatura de 38º o más como nos dijeron. El sol quema enormemente. En Lima estamos terminando el verano, verano que aún no se quiere ir. Pero este calor es distante, si comparamos el verano en Lima.

Ya preparadas con bloqueador solar, repelentes, etc. Arribamos a esta ciudad. Después de ver desde el cielo  sólo una alfombra verde y un río serpenteante a lo largo, de color marrón, para saber luego  que era el río Alto Madre de Dios.

Lo primero que me sorprendió en camino a mi hotel fue la cantidad de motos por todo el camino, parecían moscardones con amplificadores, por los sonidos que emitían  por todos lados. Pareciera que hay tantas motos como gente.

Inicialmente pensé que todos se transportaban así, mas vale decir que este es su principal medio de transporte. Más conocido como ‘taximoto’. Sólo cuesta un nuevo sol, trasladarse de un lugar a otro. Luego le siguen los ‘motocar’ o ‘taxicholo’ como lo llamamos en Lima.

Puerto Maldonado, es capital de departamento, y parece estar detenido en el tiempo. Su acceso por tierra es un promedio de dos días, y antes era peor. Con la construcción de la carretera interoceánica sur en pleno proceso,  que también comunica con Brasil, esta distancia se ha acortado. Es por  su poca accesibilidad que ha sido una ciudad un poco olvidada y esto ha traído  gran atraso económico y social. Las calles alrededor de la plaza central son coloridas y para nuestra sorpresa muchas de ellas a base de madera. De día pareciera que poca gente la habitara, y a eso de las 7 de la noche para arriba, la plaza está llena de gente, al igual que todo negocio existente alrededor. Y no es para menos, porque con la alta  temperatura y humedad existente, a quien le gusta sentirse constantemente como si tuviera una crema melosa en la piel. Mezcla del tremendo sol y humedad uno está sudando y la piel está pegajosa del sudor.

Esto es lo malo de la jornada, pero sabíamos a que íbamos así que en los días siguientes nada cambió y ya nada de esto nos molestó e inmutó.


Silvia Guerra

Comentarios (1)Add Comment
0
floren
agosto 13, 2009
Votos: +0
muy bien

he leído algunas novelas que se desarrollan en el río alto madre de dios. me ha encantado el punto de vista de esta historia.
felicidades

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