El ‘Black Dog’ sustituye al hockey en Chennai PDF Imprimir E-mail
India
Escrito por David Navarro   
Un encuentro de hockey de la copa asiáticaTras mucho deambular por tierras hindúes, la suerte me llevó a Chennai, conocida también como Madrás. La capital del estado de Tamil Nadú es una auténtica metrópolis, algo lógico por sus enormes dimensiones y sus seis millones y medio de habitantes.

Para la historia de India, digamos que esta urbe tiene origen en un fuerte británico hace unos cuatro siglos. Lo del nombre oficial de la ciudad a Chennai es más reciente aún. En 1996 se renombró y se acabó la discusión entre Madraspattinam,  como la llamaban los británicos desde sus comienzos en honor a un pueblo de pescadores cercano al fuerte original, y Chennapattinaam, que es como la conocían los habitantes locales.

El tráfico es densísimo y los atascos son de horas. Coger un rickshaw supone tragar y tragar contaminación. Los olores llegan a ser insoportables hasta el punto que sentí nauseas en más de una ocasión. La suciedad se veía por todos sitios. A primera vista, no me trasmitía que pudiera aportar mucho.

Curiosamente existen algunas líneas de metro. Aunque no me atreví a entrar. Pero no quiero ni imaginar, tras ver el exterior, allí me podría encontrar cualquier cosa. Las vacas haciendo de las suyas por los túneles y galerías ¿quién sabe? El hotel en que me alojaba tenía un balcón que daba al estadio de hockey, en el cual se estaba celebrando la copa de Asia. Hay que decir que es el deporte rey junto al críquet por estos lares. Me entretuve viendo un par de partidos desde la terraza junto con el personal del hotel, aunque otros amigos prefirieron acercarse al campo, ya que el acceso era gratuito. El balompié aquí no existe, antes ponen por la televisión un partido amistoso de críquet que la final de la copa del mundo de fútbol.

Por lo menos la noche de Chennai aporta algo. El local más de moda se llama ‘Zara, The Spanish Tavern’,  en él puedes tomar tapas españolas e internacionales de muy buena calidad. Una comida bastante decente para lo que se suele ver. Además el sitio es muy fashion con un DJ pinchando música buenísima. Sin duda un lugar así triunfaría en cualquiera de las grandes capitales europeas. Ya más metidos en la noche nos fuimos a la discoteca Dublín, que está dentro del hotel Sheraton Park, el mejor hotel de la ciudad. Un ambiente muy bueno para asegurar una borrachera con whisky 'Black Dog’. Para variar lo negativo es que cierran a las una. Menos mal que empezamos la noche a las siete de la tarde.

Así es la India, cuando menos te lo esperas el cachondeo se acaba.

David Navarro
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy