Mi vida en Qatar Imprimir
Qatar
La arquitectura de Qatar sorprende al más pintadoLlevo varios meses viviendo en Qatar y la verdad es que está siendo una experiencia maravillosa. En general los qataríes son amables, acogedores y, sobre todo, muy generosos en todos los sentidos. Realmente no tuve ningún problema para adaptarme porque desde el primer día me sentí como en casa.

La vida en Qatar es muy diferente, porque como en todos los países, hay normas que se tienen que respetar. Por ejemplo aquí está prohibido beber alcohol y los extranjeros que deseen hacerlo tendrán que irse a los grandes hoteles. También debo decirles que los restaurantes son muy buenos, ya que siempre ofrecen las comidas más típicas de este maravilloso emirato, aunque el plato que más me gustó es el arroz mezclado con carne. A ustedes les recomiendo que lo prueben, pero no todos los días (seguramente se hartarán).

Además, les recomiendo que visiten el Corniche, que es un gran paseo con vistas al mar. Está situado en el centro de la capital Doha y allí aprovecho el tiempo para hacer deporte.

Tenéis que saber que Qatar es un país muy pequeño y las posibildades de divertirse son muy escasas. Hay hoteles bonitos en los que uno pueda disfrutar, como el Sheraton o el Ritz Carlton, que son los mejores, y también hay lo que yo llamaría el turismo desértico, de manera que los turistas puedan organizar excursions al desierto, siempre y cuando estén bien acompañados.

Sobre el transporte les digo que está un poco desorganizado, sobre todo los autobuses que trabajan más con los obreros. Claro que hay suficientes taxis, pero les aconsejo que alquilen un coche ( les costaría unos 15 euros al día) porque les vendría mejor y también porque cualquiera de nosotros puede conducir sin ningún tipo de problemas. Personalmente yo sufro y mucho a la hora de desplazarme a lugares lejanos. Aquí si no tienes coche mejor no salgas de casa.

Pero créanme si les confirmo que aquí he podido disfrutar de la verdadera tranquilidad que nos falta cuando viajamos a otros países. No hay acosos ni tampoco atracos por la calle, porque cada uno va a lo suyo.

Achraf Ben Ayad