El clásico tentempié de la medianoche sueca PDF Imprimir E-mail
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Suecia
Dos ciudadanos, muy proclives a las re-cenasPor los rigores del clima la cocina sueca más brillante y aplaudida es la que se come en caliente. Sin embargo, los platos fríos no se quedan atrás. Uno de los principales exponentes es el gubbröra, literalmente "mezcla del viejo". No se puede olvidar que la tradición sueca comprende un montón de platos salados a fin de que durasen mucho tiempo, sobre todo durante el crudo invierno.

En el caso que nos ocupa, se trata de un aperitivo que viene perfecto para matar el hambre cuando es muy tarde... más o menos a la vuelta de una noche de fiesta. La preparación está tirada. Habrá que hervir los huevos y cortarlos en rodajas. Luego se ponen en una bonita fuente con las yemas y el Kalles Kaviar (es importante que sea material genunio).

Se mezcla bien todo. Mientras, cortamos los filetes de anchoas en trozos bien pequeños. Le agregamos al resto. Por último, picamos eneldo, cebollinos y perejil. Volvemos a mezclar todo. Se sirve al estilo bistec tartar, normalemente lo suyo es sobre una rebanada de pan oscuro. De centeno, más bien. 

Los ingredientes para hacer una fuente que sirva para unos cuatro o seis comensales tienen que ser de la siguiente proporción: media docena de huevos, otras dos yemas de huevo, tres cucharadas de la mítica Kalles Kaviar, sendas ramitas de perejil, eneldo y cebollino. No hay que olvidar los filetes de anchoas y que estén bien curados en especies. Unos 125 gramos deberían bastar. 

Tomen nota: es una manera segura de triunfar en el mundo de las re-cenas...

Beatte Nielsen



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