Perderse en Estambul es un acierto PDF Imprimir E-mail
Turquía
Escrito por David Navarro   

Los pescadores pasan horas sobre el puente GálataEstambul siempre ha sido para mí una ciudad soñada para visitarla. Fue nada más y nada menos la capital de tres grandes imperios: romano, bizantino y otomano. Lo mejor de ellos, o casi, estaba allí.

Una ciudad tan grande a veces es difícil saber por donde cogerla. Qué mejor que dejarse llevar si la disponibilidad de tiempo lo permite. Así lo hice. Cogí el tranvía desde la puerta de mi hotel y me bajé en la parada de Eminönü, entonces atravesé el puente Gálata, todo un clásico en la ciudad. Está lleno de pescadores a cualquier hora del día y los bajos con restaurantes que ofrecen el mejor pescado fresco.

Mi primer objetivo era subir a la torre Gálata, una torre medieval genovesa que servía como control o barrera de paso al cuerno de oro a través de una gigantesca cadena. Desde arriba se tiene una perspectiva general de todo Estambul. Buen momento para hacer el plan de cómo encararla. Decidí que lo mejor era pasear.

Caminando, hice una primera parada en la mezquita de Yeni Camii, bastante bonita con sus mosaicos de azulejos y con un estilo arquitectónico otomano inconfundible.  Junto a ella, se halla el bazar egipcio o de las especies. Sitio perfecto para entretenerse con vendedores que te atraen con bromas para que compres los diferentes tipos de té que ofrecen. Por supuesto piqué. A la salida hay una tienda exclusiva de café con una cola enorme. Sin duda deberían vender los mejores granos de la ciudad. Un poco más adelante una pequeña joya, la mezquita  Rüstem Paşa. Indispensable por sus figuras pintadas con los azulejos.

El acueducto de Valente sobreviviendo al tiempoAnduve por un entrelazado de callejones y guiándome por el instinto para llegar a la mezquita de Suleyman. Un impresionante edificio y con muy espectacular interior. Continué hasta la universidad viendo la mezquita de Şedzade Cami, otra maravilla.  Muy cerca de aquí se retrocede en el tiempo, ya que está el acueducto de época bizantina que servía para traer  el agua a Constantinopla. Lo llamativo es que cruza el  gran bulevar de Atatürk, muchísimos vehículos pasan cada día bajo sus ladrillos.  

Terminé buscando una iglesia y me perdí por el barrio de Haydar, con casa muy pobres y en mal estado, no daba mucha confianza. Es uno de los barrios más humildes de la gran ciudad turca.  Cuando encontré la iglesia, la luz del sol había caído y estaba cerrada.

Con la noche sobre mi cabeza y la cantidad de horas que llevaba caminando, lo mejor fue echar el resto y regresar al hotel a descansar.


David Navarro

Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy