La cara oculta y los tesoros selenitas PDF Imprimir E-mail
NOTICIAS Triplannet.com
Escrito por NOTICIAS Triplannet.com   
El polo sur lunar con sus cráteres más conocidosDesde que el hombre pisó la Luna, no ha habido muchos nuevos momentos digamos estelares relacionados con nuestro satélite. De hecho, incluso hay quien ha defendido con vehemencia que en nuestro satélite no hay nada interesante y que resulta una operación poco rentable tratar de volver a poner el pie en ella cual Neil Armstrong.

Pues bien, parece que esa teoría ha cambiando, desde que un cohete de la NASA impactara el año pasado (mes de octubre) sobre la superficie lunar. Como casi siempre en la historia, los descubrimientos más notables parten de la más pura casualidad.

El punto del impacto fue la superficie del cráter Cabeus (en honor del filosofo italiano Niccolò Cabeo), en el polo sur. A través de la misión LCROSS, en el que el cohete Centauro se estrellaba contra el cráter para provocar una gran nube para que esa materia al pasar por la sonda pudiera ser analizada. La sorpresa fue la variedad de elementos que se encontraron, entre ellos: agua helada, hidróxido, monóxido de carbono, amoníaco, mercurio, magnesio, sodio y hasta plata.

La revista 'Science' se encarga de dar todos los detalles del estudio llevado a cabo por investigadores de Estados Unidos. Además se estima que fueron expulsados hacia el espacio entre 4.000 y 6.000 kilos de restos y vapor de agua.

En la Universidad de Brown, otro equipo, dirigido por el geólogo Peter Schultz, ha analizado las características del cráter y los minerales que contiene, encontrando que la composición de la Luna es mucho más compleja de lo que se pensaba. Además de agua, también contiene compuestos como el amoniaco, el sodio y la plata.

Todos estos elementos combinados, les han dado pistas sobre el origen de estos minerales y el proceso por el cual acabaron los cráteres polares, que no han visto la luz del Sol en miles de millones de años.
Schultz cree que los elementos detectados llegaron a la Luna por impactos de cometas, asteroides y meteoritos a lo largo de su historia. Apunta que se fueron depositando por todas las parte del satélite terrestre, pero que después fueron liberados de la superficie por otros impactos menores o se calentaron con el Sol, lo que les dio energía suficiente para volar hasta alcanzar los polos, donde habrían quedado atrapados entre las sombras de los cráteres.

Además, mantiene la hipótesis de que la variedad de elementos volátiles implica que hay una especie de guerra constante entre lo que se acumula y lo que se pierde continuamente en la tenue atmósfera lunar. Es decir que hay un equilibrio entre lo que llega y lo que se va, aunque cree que va ganando lo que está llegando.

Esta nueva información seguramente provocará que se investigue mejor a la vecina Selene a ver qué nuevos secretos esconde.
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy