Apología del mal gusto en Berlín PDF Imprimir E-mail
NOTICIAS Triplannet.com

Un salero de la muestra, de dudosísimo gustoDicen que el libro de los gustos está en blanco. Sin embargo, si tiramos de estadística, habrá que fiarse de la opinión de la mayoría cuando se trata de averiguar si algo tiene clase o no. En estos días Berlín se ha consagrado como anfitriona de una exposición cuyo nombre habla bien a las claras de sus pretensiones: 'Böse Dinge' ('Objetos Perversos' en idioma alemán) reúne un compendio de objetos extravagantes e irreverentes.

La intención final de la muestra, que se exhibe hasta noviembre en el llamado 'Museo de las cosas', tercia sobre la reflexión de la dirección que viene tomando el arte contemporáneo. Todo cabe aquí, desde una grapadora recubierta de brillantes a una calavera que sirve de base para el teléfono móvil hasta una taza con dos pechos de mujer.   "Nuestra intención no es decir que hay cosas malas en arte, sino hacer pensar al visitante", ha explicado a Efe la comisaria de la muestra, Renate Flagmeier. El proyecto surgió a partir de estudiar a fondo la obra del historiador del arte Gustav E. Pazaurek, quien ocupó gran parte de su vida teorizando sobre el mal gusto y quien poseía su propia "enciclopedia del mal gusto" en su museo de Stuttgart, donde albergaba más de 900 piezas.

Así, esta cusiosa iniciativa ha sido recuperada por el museo, y entre las deficiencias causadas por el uso de materiales equivocados, uno puede encontrar por ejemplo un muñeco 'Teletubbie', o jarrones de plástico que aspiran a imitar a los de cristal. También se encuentra un lápiz óptico con forma de dedo, y un tenedor que termina en cepillo de dientesBonito, lo que se dice bonito no es...

"Lo que sí criticamos, de forma explícita y en absoluto irónica, son estos objetos que han sido creados sobre fundamentos racistas, sexistas o violentos y cargados de connotaciones negativas", insistió Flagmeier. Con esta finalidad didáctica, el museo también permite que los visitantes participen de la muestra, al traer sus propios "objetos perversos" y separarlos según el apartado al que pertenezcan. Ya saben lo que pueden hacer con ese jarrón que trajo la suegra de su veraneo.

Comentarios (1)Add Comment
0
didac
septiembre 22, 2009
Votos: +1
...

pues a mí el salero me gusta, qué quieren que les diga?

Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy